
La voz del agua
Suspira el río Tigre
y enturbia el aire.
El agua parda del río Tigre,
el oscuro río
el agua incierta.
Viene mojando las piernas de los Árboles
los brazos melancólicos del sauce,
las manos frágiles de los helechos,
la espalda de los cipreses,
la sonrisa metálica de los eucaliptos.
La lluvia cae sobre el agua parda,
la lluvia llora como un beso
los pétalos pálidos de las hortensias se sonrojan.
El oro verde del bananero brilla
y bajo sus hojas, cuando el aguacero cae,
vienen corriendo las niñas
buscando refugio.
El verde avanza bajo la lluvia,
el musgo habita las piedras
y el liquen acaricia la barba plateada de las ramas.
El río Tigre tiene quejas
de huella perdida,
las barcas tampoco dejaron rastro,
la pintura se escama
el ombú se ha vuelto a enamorar
de la mujer- río, con los ojos color café
perdida en las frazadas húmedas de la tierra agua.
En la barca y su herrumbre azul
dejaron la caña de pescar abandonada,
Las sillas esperan un abrazo.
Filtración verde,
la luz esmeralda crece
entre las hojas,
el agua marrón
se pierde con susurros líquidos.
El rumor de los pájaros se aleja
Solas llorando se oyen las gota.
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